Madrid, 3 de abril de 2026
“Disfruté del borgoña. Parecía un recordatorio de que el mundo era un lugar más antiguo y mejor de lo que Rex sabía; de que la humanidad, en su larga pasión, había aprendido una sabiduría distinta de la suya. Por casualidad, volví a encontrar este mismo vino un día que almorzamos con mi vinatero en St. James’s Street, durante el primer otoño de la guerra. Aunque algo más suave, con el acento puro y auténtico de su plenitud, seguía expresando las mismas palabras de esperanza. […] Le cerré el paso mentalmente lo mejor que pude, y me dediqué a la comida que tenía delante. Pero algunas frases suyas estropeaban mi capacidad de disfrutar devolviéndome al mundo adquisitivo de Rex. Quería una mujer. Quería la mejor que había en el mercado, y la quería al precio que él marcase; nada más que eso.”
De Retorno a Brideshead. La gran ambición de mi vida es recuperar a los Flyte y a los Finzi-Contini, aun rodeado de Rexes y Malnates; y con Micòl y el perro Bendicò a mi lado.