Madrid, 25 de abril de 2026
Bebiendo el vino véneto de Lugana, que sabe a peras, desde nuestra terraza de Recoletos, y con el perro Paspartú estirado bajo nuestros pies, siento que de nuestros hombros ondean largas capas púrpuras.
Madrid, 25 de abril de 2026
Bebiendo el vino véneto de Lugana, que sabe a peras, desde nuestra terraza de Recoletos, y con el perro Paspartú estirado bajo nuestros pies, siento que de nuestros hombros ondean largas capas púrpuras.