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París, 23 de agosto de 2022

En el Museo de Orsay, où je trouve la beauté sans la tragédie—la diferencia más consistente entre el artista francés y español es que, encarado el Aqueronte, aquel se construye un florido puente de piedra y lo cruza saltarín, mientras que el español se tira al agua de cabeza. Allí mismo ordenamos queso e higos.